Tiroteo en secundaria en Los Ángeles deja 4 heridos

Cuatro estudiantes resultaron heridos de bala, uno de ellos en condición crítica, ayer dentro del aula de una escuela secundaria de Los Ángeles y la Policía arrestó a una estudiante presuntamente de 12 años, informaron las autoridades.

Un alumno de 15 años recibió un impacto de bala en la cabeza y fue trasladado a un centro de traumatismo en condición crítica pero estable, de acuerdo con el portavoz del Departamento de Bomberos, Erik Scott. Una adolescente de 15 años con un balazo en una muñeca fue hospitalizada y otros dos estudiantes sufrieron rozones.

La Policía arrestó a una estudiante y recuperó una pistola después del tiroteo registrado justo antes de las 9:00 de la mañana en la Escuela Secundaria Salvador B. Castro, al oeste del centro de la ciudad.

Información preliminar indicó que la detenida tiene 12 años, indicó Steve Zipperman, jefe de policía del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles.

De momento las autoridades no identificaron el motivo del ataque, y señalaron que la investigación se encuentra en sus primeras etapas.

La víctima de mayor gravedad fue trasladada al Centro Médico del Condado de Los Ángeles-USC y por la tarde permanecía en cuidado intensivo pero estable.

“Este joven fue sumamente afortunado”, dijo el cirujano Aaron Strumwasser. “La trayectoria de la bala no dio con ninguna estructura vital y su vida no corre peligro inmediato”.

El médico Carl Richard Chudnofsky, jefe de emergencias, dijo que el pronóstico del menor es favorable.

La menor que sufrió una herida en la muñeca también permanece hospitalizada, pero descansa cómodamente.

Inicialmente, se describió que otras tres víctimas, incluyendo a una mujer, habían sufrido abrasiones. Pero, de hecho, los dos niños apenas fueron rozados por las balas, por lo que se les brindó atención y se les dio de alta, dijo Strumwasser.

La mujer no fue llevada al hospital.

Imágenes de televisión muestran cuando policías sacaban esposada a una niña de cabello oscuro y vestida con una sudadera poco después del tiroteo, mientras las patrullas bloqueaban un cruce cercano a la escuela y los padres de familia se reunían en las inmediaciones hablando por teléfono y a la espera de saber de sus hijos.

Gloria Echeverría estaba cerca de los límites del perímetro policiaco, a la espera de recibir noticias sobre su hijo de 13 años.

“Sólo espero que no tenga nada que ver con él”, comentó. “Tengo miedo por todos los niños –se supone que la escuela debe ser un lugar seguro para ellos, pero aparentemente no lo es”. 

 

Con información de Agencias 


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